Tres ejemplos de la pésima gestión del Partido Popular con espacios municipales




Guadalajara, 3 de abril de 2018

Si de algo suele presumir el Partido Popular es de buena gestión. La experiencia nos dice que no es así (más bien, al contrario), basta comprobar cómo gestiona determinados espacios municipales de la ciudad. A continuación, detallamos tres ejemplos -hay muchos más- de la nula gestión del equipo de Gobierno del Partido Popular con este tipo de espacios municipales, en este caso destinados a la hostelería.

Bar-restaurante Estación de Autobuses

20 días después de la finalización del contrato, la adjudicataria recibe la carta del fin del contrato. Ante esa situación, hace una petición de prórroga del propio contrato para cumplir con las obligaciones que tiene contraídas con los trabajadores y sufragar pagos con los proveedores. El equipo de Gobierno se la deniega. Mientras tanto, no hay pliego para la nueva licitación, por lo que el bar-restaurante se cerrará de manera inminente.


Bar-restaurante Zoo municipal

El contrato finalizó en diciembre de 2016. Por esa fecha, los impagos del adjudicatario con el Ayuntamiento ya superaban los 20.000 euros, porque se registran deudas en el pago del canon desde el año 2012, lo que supone una infracción gravísima, causa más que suficiente para retirar una concesión que se sigue manteniendo.


Desde hace más de un año se sigue explotando el bar-restaurante en situación irregular (contrato expirado), sin pago alguno de canon por parte del adjudicatario y sin que haya salido el nuevo concurso para regularizar la situación lo antes posible.

Ante eso, no ha habido ningún tipo de sanción ni requerimiento desde el Ayuntamiento más allá de una carta enviada en mayo de 2017 donde se le recuerda al adjudicatario que cese la actividad y entregue las llaves en un plazo de dos días.


A pesar de que desde hace 15 meses se está produciendo una ocupación de un bien de dominio público y desarrollando una actividad empresarial de forma totalmente irregular desde el Ayuntamiento no se ha tomado ningún tipo de medida; por el contrario, en el Pleno celebrado el 4 de diciembre de 2017 el alcalde retiró el tema del orden del día sin justificación alguna, con lo que se impidió el inicio de las acciones acordadas en la Comisión de Patrimonio. No se ha vuelto a tomar ningún tipo de medida, ni tan siquiera sacar el pliego para una nueva concesión, por lo que esta instalación municipal sigue en manos del mismo adjudicatario, pese a que el contrato expiró hace casi año y medio, y pese a que mantiene deudas con la administración.

Quiosco-terraza Palacio de la Cotilla

El verano pasado la terraza del Palacio de la Cotilla estuvo cerrada, por lo que no ofreció servicio. El contrato tenía una duración de cinco años y concluyó a principios de 2017 -meses antes del verano-, pero el nuevo concurso no se publicó hasta mediados de agosto.

La mesa de contratación abrió las ofertas el 22 de septiembre y trasladó la propuesta de adjudicación a mediados de enero, desde entonces está a la espera de la ratificación por parte de la Junta de Gobierno Local. En enero el alcalde retiró el punto del orden del día para “mejor estudio” y cinco juntas de gobierno después el tema sigue exactamente igual, sin adjudicación definitiva.

Antonio Román alegó (a posteriori) quejas vecinales, varios escritos realizados en octubre que hacían referencia al incumplimiento del horario por parte del adjudicatario anterior, que recordamos cesó la actividad hace más de un año.

La Ley de Contratación del Sector Publico señala en su artículo 158 que cuando el único criterio a considerar es el económico, como sucede en este concurso, la adjudicación debe recaer en el plazo máximo de quince días a contar desde la apertura de las proposiciones. Han pasado 6 meses.

Desde Ahora Guadalajara preguntamos en la última Comisión de Contratación y Patrimonio por estos tres asuntos. La concejala delegada, Isabel Nogueroles, no pudo aclararnos sobre la situación de irregularidad de estas tres concesiones municipales. La que no está en fase de “mejor estudio”, parece que ha caído en el olvido…


En cualquier caso, no se han tomado medidas desde el equipo de Gobierno, ni se han reclamado las deudas, ni se conceden prórrogas solicitadas tras avisos de fin de contrato a destiempo, ni tan siquiera hay plazos anunciados para su licitación. Parece que lo ‘normal’ en el Ayuntamiento de Guadalajara es que los concursos no salgan en plazo, se incumplan los pagos y se demoren determinadas adjudicaciones.



    Blogger Comment
    Facebook Comment
Canal Youtube